Qué es la bankroll
Tu bankroll es la suma que dedicas a las apuestas deportivas, y nada más. No es tu cuenta corriente, ni «lo que hay esta noche en la cuenta de Winamax». Es un importe decidido una vez, que puedes perder por completo sin que cambie nada en tu vida. Si esa frase te hace dudar, el importe es demasiado alto.
Todo lo demás —el importe, la varianza, la estrategia— se calcula como porcentaje de esa suma. Por eso los apostadores razonan en unidades: una unidad es el 1 % de la bankroll, y se habla de «apostar 1,5 unidades» en lugar de «15 euros».
Regla 1: el importe depende de la ventaja, no de la confianza
El importe fijo (siempre el 2 %) es un ajuste aceptable para empezar. El ajuste óptimo es el criterio de Kelly fraccionado: el importe crece con la ventaja de la apuesta y decrece con la cuota, y nunca supera el 5 % de la bankroll. Lo que el importe nunca debe seguir es tu confianza del momento, las ganas de «recuperarte» o una apuesta «de oro». Las apuestas de oro no existen; las ventajas medidas, sí.
Regla 2: los bajones son normales, ponles cifras
Un apostador con una ventaja real del 3 % por apuesta, a cuota media 2,10, con 15 apuestas por semana y un Kelly de 0,30, vive con regularidad bajones del 15 al 25 % de su bankroll. En tres meses, una caída del 30 % en algún momento no tiene nada de anormal. No es un error, es la varianza; y la misma varianza produce las subidas.
El simulador de bankroll lo muestra sobre 1.000 trayectorias: la mediana, el 10 % de peores casos, el 10 % de mejores casos y el bajón máximo mediano. Míralo antes de empezar, para saber cómo es una mala racha normal y no interpretarla como una señal.
Regla 3: juzga por la cuota de cierre, no por el saldo
El saldo de un mes no te dice nada sobre tu método; la cuota de cierre te lo dice en 100 apuestas. Si tu CLV medio es positivo y tu saldo baja, sigue: es la varianza, y se dará la vuelta. Si tu CLV es negativo y tu saldo sube, has tenido suerte: también se dará la vuelta. El seguimiento de Proba Bet calcula el CLV de cada apuesta registrada precisamente para desligar el juicio del resultado.
Regla 4: una bankroll por casa de apuestas
Si juegas en tres casas, tienes tres bankrolls, y el importe se calcula sobre la de la casa en cuestión. Eso evita dos errores clásicos: apostar el 5 % de una bankroll total de 3.000 € en una cuenta que solo tiene 300, y quedarte bloqueado por una limitación de cuenta en la casa donde está el dinero. El plan Sharp gestiona una bankroll por casa, y el asistente de Telegram permite actualizarlas con un mensaje.
Regla 5: no recapitalices en plena racha
Recargar la cuenta después de una mala racha para «volver» es la forma más rápida de convertir una varianza normal en una pérdida real. Si la bankroll ha bajado, los importes bajan con ella (es lo que hace Kelly), y la reconstrucción se hace con la ventaja, no con una transferencia. Una sola excepción sana: una recapitalización decidida en frío, en una fecha fija, independiente de los resultados.
Las cifras que hay que conocer
- Importe máximo: el 5 % de la bankroll, diga lo que diga el cálculo.
- Número de apuestas para juzgar: 100 para el CLV, 1.000 para el resultado.
- Bajón «normal» con un 3 % de ventaja y Kelly 0,30: del 20 al 30 % en un trimestre, aproximadamente una de cada cinco veces.
- Ventaja realista de un apostador disciplinado en casas generalistas: del 2 al 5 % por apuesta. Por encima, desconfía de tu estimación.
Lo que hay que recordar
La gestión de bankroll no convierte a un mal apostador en bueno; evita que un buen apostador sea arruinado por la varianza antes de que su ventaja haya pagado. Fija la suma, apuesta en función de la ventaja, acepta los bajones cuantificados de antemano y juzga por el cierre.